"Es un hecho indudable que el grabado es el arte que ha alcanzado mayor popularidad en los últimos decenios.
Arte de minorías en tiempos anteriores, pasó a conseguir un protagonismo tal con la experimentación de las últimas vanguardias - Arte pop, Conceptual, Óptico-, que raro es el artista que hoy en día no utilice sus técnicas, ni espacio de exhibición que no cuente con una sección dedicada al grabado o a las diversas técnicas de la estampación. Cada vez más un gran público se interesa por este arte, visita con inusitada atención las numerosas exposiciones que de grabado se realizan, y hojea las carpetas de las salas especializadas. Es como si considerase el grabado y a sus múltiples posibilidades gráficas, un arte más suyo que los demás, como si su calidad de original múltiple le otorgara el carisma de ser verdadero arte social.
En este contexto la labor de los talleres especializados en gráfica y las facultades de diseño ha sido fundamental en el desarrollo de la estampación en el país.

En Medellín en particular, el entusiasmo de los artistas de la Generación urbana por el boom de la gráfica latinoamericana durante la década de los 70, y sus epígonos a partir de las décadas siguientes, gestaron talleres dedicados a la proyección de este arte. La historia del Taller de Grabado de Medellín parte de la idea de dos jóvenes artistas, Ricardo Peláez y Luis Fernando Mejía, quienes en 1981 durante sus estudiso de grabado en Valdottavo, Italia, en el Studio de Luis Camintzer, proyectaron una infraestructura que facilitara el desarrollo de sus propuestas y a la vez la práctica a otros artistas y aficionados de las técnicas gráficas. Este sueño compartido se vio materializado en febrero de 1983, y se consolidó posteriormente en los años siguientes con la incorporación de nuevos socios, como Angela María Restrepo y otros entusiastas artistas como José Ignacio Vélez, Santiago Londoño y José Antonio Suárez, caso destacado el de este último quien ha asistido de forma permanente a lo largo de sus 20 años de existencia.

Es importante destacar de este proceso colectivo, las excelentes muestras y exposiciones ofrecidas en sus sedes o en diferentes espacios de la ciudad desde 1984, y la calidad de las carpetas impresas con lo mejor del proceso de sus profesores y alumnos. Por su escuela y a lo largo de 20 años, se han formado cientos de aficionados al arte, estudiantes de diseño, artes plásticas y arquitectura, quienes han encontrado en sus espacios y en la disponibilidad de sus prensas, un refugio para la práctica profesional del grabado. Esta infraestructura ha permitido al Taller asesorar y producir igualmente obra gráfica dirigida a empresas y portafolios especializados, y nombres como los Hugo Zapata, Álvaro Marín, Humberto Pérez, Carlos Uribe, Federico Londoño, Jorge Gómez, Gloria Posada, Patricia Bravo o Julián Posada, entre otros, son algunos de los artistas que han encontrado en los servicios del Taller la posibilidad de proyectar su obra a públicos más amplios.
Que una empresa cultural en nuestro medio perdure en el tiempo, es ya un logro; pero que ésta, traspase los 20 años, sólida y a su vez genere nuevos proyectos, es digna de mención.
Sin duda, la escuela que ha creado en el medio a través del conocimiento y animación sobre la gráfica contemporánea, lo convierten en el proyecto gráfico más significativo en el departamento en las últimas décadas del siglo XX, y en uno de los talleres profesionales más importantes del país".

Carlos Uribe

 
 
 
   

 

Todas las obras son propiedad de sus autores. Taller de Grabado La Estampa. 2005

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