Jan 29 2013

Expediciones Vieira-perezianus

Aunque gran parte de la vida la he pasado recorriendo paisajes caminando, pescando, montando en bicicleta, no fue sino hasta hace muy poco que por cuestiones de latitud y longitud me empeze a topar con un nicho de personas muy particular quienes teníamos en común el asunto cartográfico, con algunos tracé rutas para carreras de aventuras, dicte cursos de navegación con brújula y mapa, monte en bici haciendo trochas nocturnas, ayude a crear un guión interpretativo de una parque regional natural y finalmente me dedique a buscar orquídeas.

Esta actividad de las orquídeas arrojó resultados de manera inmediata, en menos de 3 años en compañía de mi amigo Sebastián Vieira he sido partícipe, acompañante y testigo del descubrimiento de por lo menos 4 nuevas especies de plantas y un bicho, yo era de los que creía que Charles-Marie de La Condamine, José Celestino Mutis, Francisco José de Caldas, Humboldt, Darwin, entre otros, ya lo habían descubierto todo, pero más me inquietó cuando en pleno siglo de la información le empezamos a meter capítulos a esos ya empolvados libros.

Fue en una de las reuniones de la Sociedad Colombiana de Orquideología donde se hizo más evidente que la intención de muchos era el cultivo y no de investigación y menos de conservación; junto con Vieira decidimos formular un proyecto que atacara el tema desde lo básico “Dónde están las orquídeas del Valle de Aburrá” luego de varias reuniones formulamos el proyecto y se le presentó a la Sociedad, ellos gratamente sorprendidos abrieron un escenario nuevo que además de contemplar ese “inventario” que nosotros propusimos le dieron pie a la reactivación del comité científico para abordar nuevos campos de investigación (no fue gracias a nosotros sino que estuvimos allí en el momento preciso).
Es por esto que nos abalanzamos a la montaña con una gran frecuencia y es allí donde empieza esta historia, al momento hemos presenciado alrededor de 50 especies en flor y visto miles de plantas en proceso de hacerlo, insectos increibles, orquídeas y aves no reportadas para la zona y ecosistemas que varían drásticamente al ganar tan solo un par de metros en altura respecto al nivel del mar; las primeras salidas fueron de calentamiento por así decirlo, cargar trípode no funciona bien con el chusque, tampoco se puede mantener limpio un reflector blanco, la lluvia en este trópico es pan de cada día y la carne fresca siempre atraerá a los mosquitos, pero la satisfacción de ver la maravilla de la creación hecha planta y que algo de 4mm pueda conmover a tanta gente nos anima cada vez más a ver que hay en el siguiente bosque y es por eso que cada día cuando uno va camino a trabajar la vista se pierde en los parches verdes de la montaña y en la mente solo suena una vocecita que dice “cuando iré allá o cuando volveremos a buscar esa planta que apenas mostraba sus botones”, ya no se sabe si es un hobbie, pasión o enfermedad, pero el hecho es que estamos ubicados en un área estratégica biodiversa inexplorada según lo que nos estamos percatando y que si no se levantan más proyectos como este, ni siquiera alcanzaremos a extrañar todo lo que en ellas hay, pues la presión de la frontera agrícola/ganadera/urbana está muy cerca y lo mas seguro es que algunas especies desaparecieron sin ser descritas y junto con ellas se va la hermosura y su información botánica y en algunos casos medicinales; imaginan desaparecer la cura de una enfermedad importante solo por tener un par de vacas más gordas..?

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Nov 4 2011

Laguna Santa Rita al borde del Desconsuelo

Es una de las lagunas más inexploradas de la geografía colombiana hallada en el cerro Caramanta de la cordillera Occidental en el suroeste de Antioquia. Muchos antioqueños la conocieron luego de que se estrellara una avioneta en sus alrededores hace 32 años.

Texto: Andrés Ángel Gómez (El caminero)

En la madrugada un conato de lluvia me sacó del plácido sueño. Me desvelaba la idea de que el agua colocara en riesgo la expedición en cualquiera de los cuatro  cauces y diez pasos que se deben cruzar para llegar hasta la Señal, lugar del campamento base.

A las cinco y media de la mañana comienzo a caminar en compañía de Luis, envigadeño y entusiasta amigo mío quien sin saber para dónde iba, quiso acompañarme; Mario, cultivador de café  y guía experimentado con 17 ascensos y tres jornadas de mantenimiento del camino hasta la laguna; y Pedro, un joven estudiante de Administración Agropecuaria de la región, quien fue invitado por Mario, pues el muchacho, aún siendo de la región no había tenido la oportunidad de conocerla.

La expedición inicia en la casa de Mario, situada en el corregimiento de Santa Rita del municipio de Andes, suroeste antioqueño. La ruta es un ascenso fuerte y en muchos tramos exigente que va desde 1.632 hasta los 3.831 m.s.n.m. en la cima del cerro.

El camino, hasta el lugar de acampada, alcanza a tener  12 kilómetros. Comienza subiendo por un sendero de arriería hasta el alto del Buey. De allí desciende hasta las playas del Chaquiro, donde el Silencio vierte sus aguas en el río Santa Rita.  Basta con echar un vistazo para descubrir los entables para la extracción de oro, actividad que desde hace varias décadas ejerce una notable presión sobre el ecosistema y el agua de la región.

Un puente colgante nos sirve para cruzar el río el Silencio y desde la otra orilla ascendemos entre cultivos de café, plátano, guayabos y algunas pencas de piñas, seguidas de un extenso matorral repleto de helechos y de chusque que en ocasiones entorpecen el caminar.

Agradecimos el momento en que el camino se internó por un robledal, pues la sombra aliviaba el esfuerzo que se debía hacer para subir por el filo de la montaña hasta el alto de los Musgos a unos 2.800 m.s.n.m., y posteriormente, descender  100 metros en altura y subir otros 50 metros hasta un pequeño claro en el bosque llamado el Descanso.

Unos metros antes de llegar alteramos un panal de avispas que se encontraba entre unas raíces que atraviesan el sendero. Como iba en segundo lugar, alcancé a retroceder del enjambre con tan solo un piquete en la mano derecha, suerte que no tuvo Mario quien se llevó al menos  cuatro picaduras, una de ellas en la oreja y de la que se acordaría durante toda la travesía.

Luego de vadear exitosamente a las avispas comenzamos a descender por un terreno abrupto y peligroso, entre ramas y raíces que sirven de camino al borde de unos precipicios de hasta 50 metros de profundidad. Concentrados en cada paso llegamos de nuevo a orillas del río el Silencio que a esta a una altura de 2.636 m.s.n.m., sus aguas son prístinas y puras a pesar de los taninos con los que carga.

Con miedo de que el clima después del medio día se quebrara y comenzara a llover, nos apresuramos a realizar los seis pasos del río para llegar hasta su afluente el Desconsuelo, cañada que se debe cruzar en dos ocasiones.

En último paso del Desconsuelo, nos detuvimos en su orilla para almorzar y retomar alientos para emprender el último tramo de ascenso. Unos 770 metros verticales en kilómetro y medio para llegar hasta los 3.523 m.s.n.m. Allí es donde uno entiende por qué llaman así a la cañada y comprende la magnitud de la montaña a la que se pretende coronar.

Si antes el camino no nos había parecido tortuoso y extremo, en este tramo la montaña nos hizo arrodillar, reverencia que tuvimos que repetir en numerosas ocasiones. En medio del exigente trayecto nos volvimos a encontrar un segundo enjambre de avispas, igual de bien ubicado que el primero. Nos cubrimos con los pasamontañas para cruzar por delante sin molestarlas mucho, pero esta es la ocasión en que las cosas siempre pueden estar peor y las avispas se alborotan y tenemos que correr. En medio del agite, el peso de los morrales, la inclinada cuesta, el cansancio y la falta de oxígeno en el cerebro, Luis se detiene sin percatarse que son muchas las que venían tras de mí,  y me dice que mejor las enfrentemos quitándose la gorra para tratar de espantar algunas. Obviamente un empujón y varios piquetes por parte de los enfurecidos insectos hicieron que él arrancara a correr nuevamente. En total, recibimos variadas picaduras en brazos, cuello, cara y cabeza. En ese punto es que uno agradece no ser alérgico al veneno de tan estimadas criaturas que, cuando no son molestadas, no hacen otra cosa más que polinizar las flores del bosque pluvial montano.

A las 4:30 de la tarde, cansados y con los músculos al borde de los calambres, llegamos hasta el lugar del campamento base, la Señal. El sitio fue el último helipuerto para rescatar a las víctimas de la avioneta accidentada el 15 de abril de 1.979. Hoy el lugar se encuentra acondicionado con tres tarimas de madera dispuestas para montar las carpas. A las 6:30 de la tarde cenamos y caímos como noqueados dentro de las tiendas de campaña.

 

Luego de pasar la noche, el sol ilumina la cumbre del cerro Caramanta, a unos 300 metros de altura sobre nuestro campamento.  Emprendimos el camino a través de la cuchilla en la que se encuentra el fuselaje de la avioneta estrellada que descansa sobre el pajonal lleno de orquídeas y bromelias. Una especie de calvario que nos enfrenta con realidad de vida y muerte que posee la montaña.

Hora y cuarenta minutos de recorrido bastaron para alcanzar la cima donde pudimos divisar a Jardín, Jericó, Andes y los territorios de los departamentos de Risaralda y Chocó.  Cuando llegamos al mirador de la laguna Santa Rita, estaba cubierta por una densa capa de neblina.

Más nos demoramos en llegar que en aparecer un suave viento  que descubrió el espejo oscuro de agua y le hizo honor a su nombre regalándonos una maravillosa panorámica como recompensa por todo lo sufrido en un camino que por momentos nos pareció imposible de seguir.

 

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Apr 18 2011

VideoCartografía Metropolitana

Dentro del marco del evento LabsurLab se llevó a cabo un taller muy apetecido pero q por su intensidad horaria fue difícil para muchos hacer parte de el, La intención principal del mismo era dar a las comunidades una herramienta de visibilización de temáticas que para ellos es de vital importancia hacer saber a todos, mediante la exploración del territorio, el registro en video, audio y con la ayuda de herramientas de edición se plasmo sobre esta Api de Meipi una serie de diversas ópticas que dan una lectura del territorio en plano de planta, gracias a la geolocalización de los contenidos y en la medida de que se nutra la interface con más información se podrán detectar datos hasta el momento invisibles.

Gracias a Pablo de Soto por compartirnos su metodología y por poner estos olvidados lugares en el mapa.

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Mar 27 2011

GRANDES NATURALISTAS EN AMÉRICA

Hace algún tiempo me leí este libro del grupo Santillana y en realidad fue entretenido, lo único reprochable fue que le encontré muchos errores, mismos que le mandé a la Editorial y que ojalá ajusten en una nueva edición, por el momento les comparto las correcciones por si se animan a leerlo ;)

También les dejo una reseña por aquí.

pag 132

“Dieron la vuelta a las fértiles orillas del lago Valencia par desembarcar mas allá…” par x *para*

pag 167

“Domesticaron los cuadrúpedos rumiantes de los páramos, la lama, la alpaca y el guanaco…” lama x *llama*

pag 168

“Mientras se preparaba la estrategia racial, lo indios, que habían…” lo x *los*

pag de 177 a 178

* Las ruinas habían sido mencionadas antes, tes, pero siempre…” eliminar *tes*, en el salto de pag

pag 196 “Y de esta manera la historia de Bonpland, como un folletín, llenó los alones de Europa.” alones  x *salones*

pag 215

“en el instante crucil en que se acercaban a las cosas de Suramérica..” cosas x *costas*

pag 239

…>> “Los goles en el pecho continuaron durante algún tiempo” goles x *golpes*

pag 258

“, siguiendo las cosas de las regiones desérticas de Chile” cosas x *costas*

pag 296

Hislop buscó algunas sillas y envió algunos tablones de madera, con los cuales, y un montón de ladrillos, Spruce la frase *con los cuales* no hace sentido alguno dentro de la oración

pag 360

“, los huesos de los enormes animales que vieron en eras geológicas pasadas” ieron x *vivieron*

 

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Jan 18 2011

Otro Tayrona

Tayrona 01-2010

Siguiendo con la firme misión de conocer primero mi país y luego el resto, esta vez el rumbo era el Tayrona y de la experiencia sobresale lo siguiente:

No es muy clara la información que se consigue acerca del parque natural y asumiendo que la temporada alta incide en las comodidades decidí contactar un guía para conseguir alojamiento y segundo para no caer como del cielo en un paraje extraño, en el orden de ideas es lo que se supone uno debe hacer para mover la maquinaria del turismo, generar empleo y no perderse o dar “papaya”, pues bien de las miles de personas que fueron a la zona creo que fui el único nerd que hizo la tarea, el resto llego allá con su libro de viajero y se salto todo el protocolo.

La primera fase del viaje me llevó a Buritaca un hermoso lugar, hermosa arena y confluencia del agua dulce con el mar… Lastima que de ser un poblado de indígenas y hippies en los 70’s pasara a ser un lugar sobre explotado con filas de buses y donde el metro cuadrado de playa tiene un valor de 30 mil por carpa, total me hastíe en cuestión de horas y la decisión de partir de allí estaba tomada.

Después de visitar con el guía las playas y los sectores de camping dentro del PNN Tayrona, decidimos pernoctar en Cabo San Juan de Guía, como las maletas las habíamos dejado acordamos volver al día siguiente y habiendo notificado en las puertas del parque que volveríamos (Al pagar por la manilla se concede el derecho de estar 3 días en el PNN) salimos por el equipo y muy temprano a la mañana siguiente estábamos ahí haciendo fila para entrar, para nuestra desgracia también era la fila para pagar de nuevo el precio del Alzheimer de las personas de la portería y de la manilla nuevamente por que no nos validaron las ya adquiridas.

Uno diría que esos cobros están destinados al mantenimiento básico del lugar, recolección de basuras, señalización, mantenimiento de los senderos, adecuaciones y demás menesteres que un parque natural PRIVADO se merece, si privado pues los predios son de particulares y no del estado como uno supondría, ósea que seguro reciben algún subsidio del gobierno por “proteger la naturaleza”, las adecuaciones en los senderos son tristes sacos llenos de arena que se deterioran en 2 días y que son instalados por los vendedores de las chazas que uno encuentra en el recorrido “por que si los turistas no pueden llegar, ellos no venden”.

Pareciera que todo confabula para que el turista sea visto como una presa a la cual hay que escurrirle el dinero antes de que se vaya, la cifra minima para cualquier cosa son dos mil pesos y según te ven la cara las tarifas en transporte y alimentación cambian, fácilmente te cobran 20mil por un pescado que en el interior del país vale 10mil, seguro los pobres chazeros deben pagar un alto precio por estar en tan estratégico lugar, puesto que oí varias veces el termino Playa Privada cosa que no aplica para Colombia según la misma constitución y cito

“ARTICULO 63. Los bienes de uso público, los parques naturales, las tierras comunales de grupos étnicos, las tierras de resguardo, el patrimonio arqueológico de la Nación y los demás bienes que determine la ley, son inalienables, imprescriptibles e inembargables.”

Finalmente instalado el camping y dentro de un parque natural uno espera que la experiencia sea más natural y menos comercial, me refiero a que por mi propia cuenta descubrí ranas de colores, mariposas morpho y hasta vi pasar por el camino una especie de roedor gigante que lucía como un chigüiro y no por el contrario gente drogada, alicorada, baños llenos de papel usado hasta el techo y cantidades increíbles de botellas Pet, básicamente con lo que me cobraron por doble entrada y dos noches de camping (60 mil pesos) con eso se puede pagar un empleado para q este pendiente de esos asuntos, según el consecutivo de la facturación entre un pago y el otro hubo mas de 300 personas que ingresaron y llevaran esa imagen de Colombia a otros lugares por que a diferencia de la primer playa que describí esta estaba colmada de extranjeros solo un 10% de las personas éramos nacionales el resto hacían del lugar la torre de Babel.

Me quedan como enseñaza varias cosas:

• Colombia es hermosa y cada vez que visito un rincón, más me enamoro de ella.

• Aplicar el modelo comercial de un centro comercial al medio ambiente solo arrojará como resultado el detrimento de este mismo.

• Conocen mas los extranjeros nuestra tierra que nosotros mismos.

• El dinero del turismo no esta llegando a los bolsillos de las gentes de la zona que se ve impactada.

• Un turista feliz traerá más turistas.

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Oct 19 2010

Perdido con instrumentos

En varias ocasiones he subido a esa montaña que desde el Retiro y hacia Montebello se ve a la mano derecha y luego de mirar los trazos de mis caminadas en Google Earth pues he advertido que hay una conexión con el Alto de Minas, y me ayuda a reforzar la idea unos vestigios de antigüos canalones que se ven; mirando el contexto histórico de la zona se puede leer en el territorio que seguro esta fue una ruta para comunicar ese cañón del rio Cauca con la zona del valle de San Nicolás.

Día Uno

Con el joven Utricseb hemos hecho varias aproximaciones buscando orquídeas y esta vez la misión era unir los dos puntos antes mencionados, Él junto a su esposa aceptaron el reto y nos dimos a la tarea de emprender la marcha, madrugamos y a eso de las 5 a.m. ya estábamos en marcha, después de una hora larga dejamos el camino y tomamos un canalón que asciende directo a la antena que es un referente pues es el punto mas alto del sector, a esta llegamos dos horas mas tarde y desde ahí todo sería nuevo para nosotros, emprendimos por el camino con el rumbo hacia Minas y luego de mucho andar encontramos un campesino que nos indico que en realidad íbamos por la cuchilla equivocada, nos dimos a la tarea de corregir el rumbo subiendo nuevamente y tratando de tomar la siguiente, este nuevo camino para nosotros y en des-uso por muchos años seguimos los vestigios que supuestamente nos conducirían a nuestro destino, mismos que nos aventaron a otra cuchilla cada vez mas cerrada y de bosque más nativo, en principio nuestro trazo con el GPS coincidía con el sector pero tan pronto nos internamos notamos una salida de curso y la fuerte lluvia junto con la neblina digna de los 2800 msnm no nos dejaban cotejar el mapa contra el terreno, entregandonos solamente una trocha que anhelábamos fuera el camino. Internados ya en el bosque primario premontano Humedo encontramos alrededor de 40 especies diferentes de orquídeas y durante unos 4 kilómetros calculamos más de 4 millones de individuos diseminados en el paisaje mas espectacular, pues no se distinguía donde el suelo dejaba de ser suelo el musgo colonizaba hasta los 4 mts de altura y todo era alucinantemente verde, con excepción de algunos parches de musgos rojos que parecían bloques de coral estrella. Continue reading

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Aug 4 2010

Taller de Orientación para caminantes

Para aquellos que quieren dejar de ser unos perdidos, aquí les va la notificación del nuevo taller, clic en la imagen para ver los detalles.

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Jul 26 2010

One River

FUNDACIÓN IMAGEN LATINA

Para todos los que hemos leido el libro “El rio” (One River) de Wade Davis  les tengo una buena noticia de la que se sabía algo pero nadie daba respuestas concretas, y se trata de el famoso documental, pues bien por aquí me encontré un material bastante avanzado de lo que es la preproducción del mismo, seguire buscando como y con quien conseguir una copia para compartirselos.

No olviden visitar >> http://insearchofoneriver.com/

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Jul 6 2010

Recorrido Doradal


clic aquí para obtener el archivo para GPS

El Joven Machacho me invitó a redescubrir una ruta que hacía 15 años había trazado. Me llamó la atención y dije que sí. Arrancamos de Medellín a las 5 am y en cuestión de dos horas y media estábamos en Doradal. Ahí tomamos las bicicletas y por un camino destapado fuimos adentrándonos en busca de una “finca” que perteneció a la familia de Él, hasta antes del asunto de orden público de la zona. Encontramos la finca casi por instinto, y al llegar, las memorias atraparon a mi amigo, y gracias a un árbol de mangos y sus mega mangos de compota, pudimos compartir un buen momento en ese lugar.

Con apenas siete km’s encima (yo no sabía que me faltaban unos 53 para volver hasta el punto de Inicio), ese terreno ondulado, donde para bajar había que pedalear, nos fue entregando hermosos paisajes y un clima amable. Allá al fondo se veía platear el Magdalena, y entre hacienda y hacienda, nos fuimos yendo hasta que el camino se terminó, y por un momento nos vimos atravesando ríos y potreros con el pasto al cuello. Machacho, se preocupaba por la señorita Uribe, pero ella dio la talla. En ese momento de incertidumbre le dimos la oportunidad al GPS para que nos sacara de nuevo a una carretera, o por lo menos, encontrar a alguien y preguntarle dónde estábamos.
Al salir de los potreros, llegamos a la finca Aranjuez, donde había una decisión que tomar: A la derecha el pueblo de San Miguel y reabastecimiento de comida e hidratación; a la Izquierda la salida hacia el punto de inicio pero bajos de provisiones. Sin pensarlo mucho nos fuimos a San Miguel, así sumáramos diez kilómetros más, pero con la tranquilidad de un retorno sin deshidratada o desmayos.

Después de San Miguel, la idea era clara, 23km’s por delante y dos horas de luz solar, las cuales nos dictaban un promedio de 17 km/h para poder salir de allí sin sorpresa. Muy concentrados y con el “almuerzo” en el tope de la garganta, logramos salir en hora y 45 minutos, cumpliendo con el itinerario que nos habíamos propuesto.
Un viaje realmente divertido, hermosos paisajes y muy buena compañía.

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Jun 30 2010

Despeñol

imagen tomada del Flickr de Image09

Para aquellos que conocen la piedra del Peñol las letras que la acompañan ya son parte del paisaje y uno hasta las ignora, pero todo aquel que llega por primera vez hace la pregunta “Qué significan esas letras”.

Un buen amigo escalador que vive en la base de la roca y es instructor de escalada, quien a mi buen juicio puede ser uno de los mejores escaladores de Colombia se le ocurrió lo obvio “Por qué no la despintamos” el problema fue que nos llamo la atención su Idea y en este momento nos encontramos en la fase de las pruebas piloto del proyecto al cual bautizamos “DESPEÑOL“= despintar la piedra del Peñol.

Como ahí solo dice GI, pues me tomé el atrevimiento de usar algo que ya existe en nuestros imaginarios y para hacerlo más divertido aquí les va el primer acercamiento a la imagen del proyecto.

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