Feb 11 2013

Mundos Perdidos

Uno no cree que llegará el día en el cual diga “Se me hace común lo extraño”, esta rara premisa resulta de la exploración de parajes que existen por fuera de la zona de confort urbana, la mayoría de personas que por alguna razón logran enterarse de lo que hacemos en fines de semana, pueden llegar a tildarnos de tipos raros (a Vieira y a mi) y más aún cuando ven nuestros registros fotográficos, pues en ellos aparecen una serie de especímenes tan desconocidos que parecen venir de una literatura fantástica: bichos raros y plantas con mutaciones genéticas tan poco frecuentes que ni en #google aparecen resultados, como es el caso de la “Platystele consobrina forma xanthina”.

Pero llegar a estos hallazgos no es fácil, primero las vías que conducen a los remanentes de bosque en el Valle de Aburrá por lo general además de ser pistas de campercross, manejan la tecnología del portón con candado, en otras palabras son predios privados y por ende vulnerables de desaparecer el día que al dueño le de por crecer sus potreros, que por ley en este valle no deben sobrepasar los 1750 msnm pero que abundan hasta los 2800 msnm, acorralando a la fauna-flora y desconectando los corredores ecosistémicos, que en resumidas cuentas mantienen estables estas montañas y hasta nos dan agua para sobrevivir.


Además de las fotografías nos queda la satisfacción y el acervo adquirido en campo, pero sería muy egoísta no compartir dicha información con el resto de personas que aquí también habitan, por esta razón de nuestro trabajo emanará un libro, que busca conmover hasta un nivel contemplativo la grandeza de estos parajes y ojalá sensibilizar a quienes son dueños ellos para que los conviertan en áreas protegidas, que con el debido manejo pueden convertirse en zonas de estudio y aprovechamiento comercial sin necesidad de tumbar una sola rama; llegar a estos lugares no es nada fácil pues se debe sortear pendientes escarpadas, sobrevuelos del ejército que para fortuna nuestra logran descifrar desde el aire que no somos un peligro para nadie, perros rabiosos y mayordomos celosos todo para pasar decentemente a los libros de ciencia abonando nuevos capítulos con descripciones de plantas, aves e insectos no reportados para la zona,  respondiendo a este quehacer con algo tan simple como :  “El que busca encuentra”.

Otra de las ideas embebidas dentro de nuestra tarea es estimular la investigación de lo propio, dejar los temores y embarcarse en el entretenido aspecto del conocimiento, pues ya tenemos un país muy biodiverso con cantidad de especies por descubrir y por qué no empezar a hacerlo nosotros mismos mientras se pasa un fin de semana lejos del caos de la urbe y del bombardeo de los medios de distracción masiva.

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Jan 29 2013

Expediciones Vieira-perezianus

Aunque gran parte de la vida la he pasado recorriendo paisajes caminando, pescando, montando en bicicleta, no fue sino hasta hace muy poco que por cuestiones de latitud y longitud me empeze a topar con un nicho de personas muy particular quienes teníamos en común el asunto cartográfico, con algunos tracé rutas para carreras de aventuras, dicte cursos de navegación con brújula y mapa, monte en bici haciendo trochas nocturnas, ayude a crear un guión interpretativo de una parque regional natural y finalmente me dedique a buscar orquídeas.

Esta actividad de las orquídeas arrojó resultados de manera inmediata, en menos de 3 años en compañía de mi amigo Sebastián Vieira he sido partícipe, acompañante y testigo del descubrimiento de por lo menos 4 nuevas especies de plantas y un bicho, yo era de los que creía que Charles-Marie de La Condamine, José Celestino Mutis, Francisco José de Caldas, Humboldt, Darwin, entre otros, ya lo habían descubierto todo, pero más me inquietó cuando en pleno siglo de la información le empezamos a meter capítulos a esos ya empolvados libros.

Fue en una de las reuniones de la Sociedad Colombiana de Orquideología donde se hizo más evidente que la intención de muchos era el cultivo y no de investigación y menos de conservación; junto con Vieira decidimos formular un proyecto que atacara el tema desde lo básico “Dónde están las orquídeas del Valle de Aburrá” luego de varias reuniones formulamos el proyecto y se le presentó a la Sociedad, ellos gratamente sorprendidos abrieron un escenario nuevo que además de contemplar ese “inventario” que nosotros propusimos le dieron pie a la reactivación del comité científico para abordar nuevos campos de investigación (no fue gracias a nosotros sino que estuvimos allí en el momento preciso).
Es por esto que nos abalanzamos a la montaña con una gran frecuencia y es allí donde empieza esta historia, al momento hemos presenciado alrededor de 50 especies en flor y visto miles de plantas en proceso de hacerlo, insectos increibles, orquídeas y aves no reportadas para la zona y ecosistemas que varían drásticamente al ganar tan solo un par de metros en altura respecto al nivel del mar; las primeras salidas fueron de calentamiento por así decirlo, cargar trípode no funciona bien con el chusque, tampoco se puede mantener limpio un reflector blanco, la lluvia en este trópico es pan de cada día y la carne fresca siempre atraerá a los mosquitos, pero la satisfacción de ver la maravilla de la creación hecha planta y que algo de 4mm pueda conmover a tanta gente nos anima cada vez más a ver que hay en el siguiente bosque y es por eso que cada día cuando uno va camino a trabajar la vista se pierde en los parches verdes de la montaña y en la mente solo suena una vocecita que dice “cuando iré allá o cuando volveremos a buscar esa planta que apenas mostraba sus botones”, ya no se sabe si es un hobbie, pasión o enfermedad, pero el hecho es que estamos ubicados en un área estratégica biodiversa inexplorada según lo que nos estamos percatando y que si no se levantan más proyectos como este, ni siquiera alcanzaremos a extrañar todo lo que en ellas hay, pues la presión de la frontera agrícola/ganadera/urbana está muy cerca y lo mas seguro es que algunas especies desaparecieron sin ser descritas y junto con ellas se va la hermosura y su información botánica y en algunos casos medicinales; imaginan desaparecer la cura de una enfermedad importante solo por tener un par de vacas más gordas..?

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Mar 6 2012

Bosque tropical

Al meterse a un bosque tropical por primera vez:
“El deleite que se experimenta en esos momentos aturde la mente; si el ojo intenta seguir el vuelo de una brillante mariposa, es detenido por algún árbol o algún fruto extraño; cuando se observa un insecto, se olvida uno de él, al contemplar la flor sobre la cual se arrastra; si se vuelve uno a admirar el esplendor del paisaje, llama la atención el carácter individual del primer plano.”

Charles Darwin

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Nov 4 2011

Laguna Santa Rita al borde del Desconsuelo

Es una de las lagunas más inexploradas de la geografía colombiana hallada en el cerro Caramanta de la cordillera Occidental en el suroeste de Antioquia. Muchos antioqueños la conocieron luego de que se estrellara una avioneta en sus alrededores hace 32 años.

Texto: Andrés Ángel Gómez (El caminero)

En la madrugada un conato de lluvia me sacó del plácido sueño. Me desvelaba la idea de que el agua colocara en riesgo la expedición en cualquiera de los cuatro  cauces y diez pasos que se deben cruzar para llegar hasta la Señal, lugar del campamento base.

A las cinco y media de la mañana comienzo a caminar en compañía de Luis, envigadeño y entusiasta amigo mío quien sin saber para dónde iba, quiso acompañarme; Mario, cultivador de café  y guía experimentado con 17 ascensos y tres jornadas de mantenimiento del camino hasta la laguna; y Pedro, un joven estudiante de Administración Agropecuaria de la región, quien fue invitado por Mario, pues el muchacho, aún siendo de la región no había tenido la oportunidad de conocerla.

La expedición inicia en la casa de Mario, situada en el corregimiento de Santa Rita del municipio de Andes, suroeste antioqueño. La ruta es un ascenso fuerte y en muchos tramos exigente que va desde 1.632 hasta los 3.831 m.s.n.m. en la cima del cerro.

El camino, hasta el lugar de acampada, alcanza a tener  12 kilómetros. Comienza subiendo por un sendero de arriería hasta el alto del Buey. De allí desciende hasta las playas del Chaquiro, donde el Silencio vierte sus aguas en el río Santa Rita.  Basta con echar un vistazo para descubrir los entables para la extracción de oro, actividad que desde hace varias décadas ejerce una notable presión sobre el ecosistema y el agua de la región.

Un puente colgante nos sirve para cruzar el río el Silencio y desde la otra orilla ascendemos entre cultivos de café, plátano, guayabos y algunas pencas de piñas, seguidas de un extenso matorral repleto de helechos y de chusque que en ocasiones entorpecen el caminar.

Agradecimos el momento en que el camino se internó por un robledal, pues la sombra aliviaba el esfuerzo que se debía hacer para subir por el filo de la montaña hasta el alto de los Musgos a unos 2.800 m.s.n.m., y posteriormente, descender  100 metros en altura y subir otros 50 metros hasta un pequeño claro en el bosque llamado el Descanso.

Unos metros antes de llegar alteramos un panal de avispas que se encontraba entre unas raíces que atraviesan el sendero. Como iba en segundo lugar, alcancé a retroceder del enjambre con tan solo un piquete en la mano derecha, suerte que no tuvo Mario quien se llevó al menos  cuatro picaduras, una de ellas en la oreja y de la que se acordaría durante toda la travesía.

Luego de vadear exitosamente a las avispas comenzamos a descender por un terreno abrupto y peligroso, entre ramas y raíces que sirven de camino al borde de unos precipicios de hasta 50 metros de profundidad. Concentrados en cada paso llegamos de nuevo a orillas del río el Silencio que a esta a una altura de 2.636 m.s.n.m., sus aguas son prístinas y puras a pesar de los taninos con los que carga.

Con miedo de que el clima después del medio día se quebrara y comenzara a llover, nos apresuramos a realizar los seis pasos del río para llegar hasta su afluente el Desconsuelo, cañada que se debe cruzar en dos ocasiones.

En último paso del Desconsuelo, nos detuvimos en su orilla para almorzar y retomar alientos para emprender el último tramo de ascenso. Unos 770 metros verticales en kilómetro y medio para llegar hasta los 3.523 m.s.n.m. Allí es donde uno entiende por qué llaman así a la cañada y comprende la magnitud de la montaña a la que se pretende coronar.

Si antes el camino no nos había parecido tortuoso y extremo, en este tramo la montaña nos hizo arrodillar, reverencia que tuvimos que repetir en numerosas ocasiones. En medio del exigente trayecto nos volvimos a encontrar un segundo enjambre de avispas, igual de bien ubicado que el primero. Nos cubrimos con los pasamontañas para cruzar por delante sin molestarlas mucho, pero esta es la ocasión en que las cosas siempre pueden estar peor y las avispas se alborotan y tenemos que correr. En medio del agite, el peso de los morrales, la inclinada cuesta, el cansancio y la falta de oxígeno en el cerebro, Luis se detiene sin percatarse que son muchas las que venían tras de mí,  y me dice que mejor las enfrentemos quitándose la gorra para tratar de espantar algunas. Obviamente un empujón y varios piquetes por parte de los enfurecidos insectos hicieron que él arrancara a correr nuevamente. En total, recibimos variadas picaduras en brazos, cuello, cara y cabeza. En ese punto es que uno agradece no ser alérgico al veneno de tan estimadas criaturas que, cuando no son molestadas, no hacen otra cosa más que polinizar las flores del bosque pluvial montano.

A las 4:30 de la tarde, cansados y con los músculos al borde de los calambres, llegamos hasta el lugar del campamento base, la Señal. El sitio fue el último helipuerto para rescatar a las víctimas de la avioneta accidentada el 15 de abril de 1.979. Hoy el lugar se encuentra acondicionado con tres tarimas de madera dispuestas para montar las carpas. A las 6:30 de la tarde cenamos y caímos como noqueados dentro de las tiendas de campaña.

 

Luego de pasar la noche, el sol ilumina la cumbre del cerro Caramanta, a unos 300 metros de altura sobre nuestro campamento.  Emprendimos el camino a través de la cuchilla en la que se encuentra el fuselaje de la avioneta estrellada que descansa sobre el pajonal lleno de orquídeas y bromelias. Una especie de calvario que nos enfrenta con realidad de vida y muerte que posee la montaña.

Hora y cuarenta minutos de recorrido bastaron para alcanzar la cima donde pudimos divisar a Jardín, Jericó, Andes y los territorios de los departamentos de Risaralda y Chocó.  Cuando llegamos al mirador de la laguna Santa Rita, estaba cubierta por una densa capa de neblina.

Más nos demoramos en llegar que en aparecer un suave viento  que descubrió el espejo oscuro de agua y le hizo honor a su nombre regalándonos una maravillosa panorámica como recompensa por todo lo sufrido en un camino que por momentos nos pareció imposible de seguir.

 

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Jun 2 2011

Cámaras de Fotomultas Medellín

Recibí esta información vía email, hay algunos puntos donde la descripción no coincide con la ubicación, en la medida que detecte los errores, los iré actualizando.

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May 13 2011

Convertidor de Coordenadas Magna Sirgas

Hace muuucho tiempo hemos tenido “el problema” de convertir coordenadas planas a geográficas, hemos encontrado muchas herramientas pero ninguna hasta el momento nos satisface, pues bien, luego de una charla con algunos personajes del IGAC me contaron de esta que hoy les pongo a disposición y que se encuentra en versión beta (abierta al feedback) de descarga gratuita y desarrollada para nuestro caso especifico, les dejo pues en compañía de la calculadora y espero les sea útil.

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Apr 19 2011

The Bike-sharing World Map


The Bike-sharing World Map
Por qué será que en los paises mas desarrollados  o mas conocidos como primer mundo, hay más conciencia del uso de las bicicletas, ese fenómeno es fácil de replicar.

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Apr 18 2011

VideoCartografía Metropolitana

Dentro del marco del evento LabsurLab se llevó a cabo un taller muy apetecido pero q por su intensidad horaria fue difícil para muchos hacer parte de el, La intención principal del mismo era dar a las comunidades una herramienta de visibilización de temáticas que para ellos es de vital importancia hacer saber a todos, mediante la exploración del territorio, el registro en video, audio y con la ayuda de herramientas de edición se plasmo sobre esta Api de Meipi una serie de diversas ópticas que dan una lectura del territorio en plano de planta, gracias a la geolocalización de los contenidos y en la medida de que se nutra la interface con más información se podrán detectar datos hasta el momento invisibles.

Gracias a Pablo de Soto por compartirnos su metodología y por poner estos olvidados lugares en el mapa.

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Apr 18 2011

Mapa Ley 241 de 2011

Seguimiento del proyecto de ley conocido también como #leylleras.
Para ver el mapa en pantalla completa clic aquí

*Mapa en constante crecimiento.

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Mar 27 2011

GRANDES NATURALISTAS EN AMÉRICA

Hace algún tiempo me leí este libro del grupo Santillana y en realidad fue entretenido, lo único reprochable fue que le encontré muchos errores, mismos que le mandé a la Editorial y que ojalá ajusten en una nueva edición, por el momento les comparto las correcciones por si se animan a leerlo ;)

También les dejo una reseña por aquí.

pag 132

“Dieron la vuelta a las fértiles orillas del lago Valencia par desembarcar mas allá…” par x *para*

pag 167

“Domesticaron los cuadrúpedos rumiantes de los páramos, la lama, la alpaca y el guanaco…” lama x *llama*

pag 168

“Mientras se preparaba la estrategia racial, lo indios, que habían…” lo x *los*

pag de 177 a 178

* Las ruinas habían sido mencionadas antes, tes, pero siempre…” eliminar *tes*, en el salto de pag

pag 196 “Y de esta manera la historia de Bonpland, como un folletín, llenó los alones de Europa.” alones  x *salones*

pag 215

“en el instante crucil en que se acercaban a las cosas de Suramérica..” cosas x *costas*

pag 239

…>> “Los goles en el pecho continuaron durante algún tiempo” goles x *golpes*

pag 258

“, siguiendo las cosas de las regiones desérticas de Chile” cosas x *costas*

pag 296

Hislop buscó algunas sillas y envió algunos tablones de madera, con los cuales, y un montón de ladrillos, Spruce la frase *con los cuales* no hace sentido alguno dentro de la oración

pag 360

“, los huesos de los enormes animales que vieron en eras geológicas pasadas” ieron x *vivieron*

 

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